Llamamiento  de la Plataforma de Ciudadanos por la República a la participacion unitaria en las elecciones municipales del 2011

Las últimas citas electorales han venido a probar que la izquierda  pasa por momentos de extrema debilidad y gran dispersión. Esta situación es el resultado final de un proceso de abandono de las propuestas políticas que han sido patrimonio histórico de las fuerzas progresistas,  y aceptación del marco de democracia limitada y en retroceso que caracteriza a la España monárquica, por parte de las organizaciones de la izquierda con representación institucional.

La derecha, a pesar de que su etapa de Gobierno la desgastó seriamente al poner en evidencia el carácter profundamente reaccionario de su política, su desprecio absoluto de la soberanía popular y la soberbia irracional de sus líderes, propia de quienes están acostumbrados a imponer su criterio sin aceptar la opinión de la mayoría, actúa cada vez más envalentonada, controlando la práctica totalidad de las instituciones del Estado y dictando la agenda política.

De hecho, muchas de las decisiones del Gobierno: mejora del acuerdo económico con la Iglesia y mantenimiento del Concordato de 1.979; pactos con la derecha en Navarra y País Vasco;  refuerzo de la presencia militar en Afganistán; aplicación sistemática de una política fiscal y económica  regresiva y ultraliberal, mantenimiento de la reaccionaria Ley de Partidos, etc, prueban que Zapatero y su equipo más íntimo de colaboradores, han terminado por asumir una parte importante de los principios políticos  más rancios de la derecha.

En la actualidad no existe una opción seria y firme que pueda oponerse a la continúa presión de la derecha más retrógrada y frenar el grave proceso de deterioro democrático que vive nuestro país: Se hace política en función de los intereses de una minoría oligárquica que, habiendo provocado una gravísima crisis económica, de la que aspira salir aún más reforzada a costa de los intereses de la mayoría ciudadana, se permite el lujo de reclamar de los poderes públicos mayores recortes sociales y laborales.
El encarecimiento de la vivienda, el paro y el empeoramiento constante de las condiciones de trabajo y de vida de millones de ciudadanos, la degradación cultural y social, el fomento de la superstición, la consolidación del caciquismo, la corrupción, la sujeción de la educación, la salud y otros servicios públicos a criterios mercantiles  que provocan su deterioro, etc, avanzan paso a paso, sin que los responsables de semejante estado de cosas, respondan de sus actos.

Los derechos y libertades democráticos son reconocidos formalmente, pero su aplicación práctica está sujeta al criterio último de unas instituciones políticas cada vez más escoradas a la derecha extrema. Las conquistas, conseguidas luchando en condiciones muy duras por las generaciones que nos precedieron, son eliminadas; incluso la democracia formal es papel mojado, una mera fórmula que se utiliza únicamente para “legitimar” la actividad de las mismas castas que continúan controlando los resortes de poder.

¿Cómo se ha llegado a esta lamentable situación?

La transición se inició cuando la dirección de las principales fuerzas políticas de la izquierda, renunció a la ruptura democrática con el franquismo y aceptó al Rey, nombrado por el dictador como su heredero y continuador, así como el mantenimiento prácticamente intacto de la misma estructura de dominio político efectivo en manos de la misma oligarquía que contribuyó a consolidar el régimen fascista.

Como consecuencia, el movimiento popular que se había fortalecido en la lucha contra el franquismo, quedó anulado: innumerables experiencias de cooperación y unidad antifascista, de cultura popular y trabajo colectivo, fueron arrinconadas; se separó la vida en los barrios, pueblos y  ciudades, de la lucha política, quedando limitada la participación de los ciudadanos a la elección de representantes en base a un sistema electoral perverso que ha terminado por colocar a los aparatos de los principales partidos bajo el control de camarillas internas, cuando no de grupos mafiosos y de especuladores.

Ha ido calando profundamente la separación entre la vida política y la ciudadanía  que con tanta insistencia promueve el régimen monárquico, cuya legislación electoral, reglamentos y normas institucionales, están orientados a afianzar una partitocracia dócil que garantice que los intereses de la minoría oligárquica terminen  imponiéndose en las grandes decisiones, bajo un manto formalmente democrático. ¿No es precisamente ésta separación entre la política y los ciudadanos, la que explica en gran parte la debilidad del movimiento popular durante estos años; y la de las propias organizaciones de izquierda?

Ha seguido habiendo luchas, algunas como la campaña contra la OTAN, las sucesivas huelgas generales, o las movilizaciones contra la guerra de Irak, de gran intensidad y extensión; pero estas luchas han sido por lo general esporádicas, espontáneas, limitadas y sobre todo, se han dado al margen de reivindicaciones políticas generales: en todas ellas ha faltado (y aún falta) una propuesta global y cercana a las necesidades reales de los ciudadanos que permita recuperar la iniciativa del movimiento ciudadano, más allá del ámbito local en el que actúa.

La unidad nos hace fuertes

Llegados a este punto, va quedando claro que la protesta no basta, pues cualquier manifestación de oposición se convierte en un simple desahogo si no se lucha por llevarla allí donde se deciden las cuestiones que afectan a los ciudadanos; va quedando claro que cada vez es más necesario expresar políticamente nuestras reivindicaciones. Por separado, las luchas son muy limitadas o están abocadas al fracaso; por separado no queda más que institucionalizar la protesta.

Lo que nos reclama ahora la ciudadanía, es redoblar los esfuerzos para llevar las reclamaciones populares a los foros e instituciones donde se deciden las grandes cuestiones que nos afectan como ciudadanos. Y para hacerlo es precisa la unidad. La unidad nos hace fuertes.

Consideramos por ello que ha llegado el momento de dar pasos más firmes en la tarea de articular un movimiento republicano, unitario y de izquierdas  que nos permita a todos ir más allá de lo local para coordinar las luchas en el ámbito estatal y dirigirlas hacia un objetivo común: la superación democrática del régimen monárquico continuista, para que la representación política no derive, como ocurre en la actualidad, en usurpación de la voluntad popular; para que los derechos y libertades democráticos conquistados, dejen de ser meras palabras cuyo sentido y aplicación están permanentemente sujetos a lo que interese a la minoría que controla los resortes de poder efectivo, para crear un marco que permita comenzar a resolver los problemas sociales y económicos de las clases populares.

Consciente de la importancia de este momento, la Plataforma de Ciudadanos por la República, llama a las plataformas y organizaciones ciudadanas que coincidan con esta propuesta a iniciar el camino. La celebración de las próximas elecciones municipales y autonómicas, en 2.011, puede ser una buena oportunidad de comenzar a trabajar en este sentido. A tal fin, en las próximas semanas haremos público un proyecto de programa municipal que pueda servir de base para un debate al que invitamos a participar a todas las organizaciones, plataformas ciudadanas  y fuerzas políticas y sociales que valoren como necesario el dar pasos efectivos en la articulación de una propuesta política unitaria que sirva de referencia para los miles de ciudadanos que no se sienten representados por quienes limitan su actividad política a las rígidas normas impuestas por el régimen monárquico. Un proyecto de programa que una vez enriquecido colectivamente, pueda representar el sentir, los objetivos y las reivindicaciones comunes de las clases populares.
Desde luego, somos conscientes de que se deberán superar no pocos problemas: la desconfianza de muchos dirigentes populares y ciudadanos que han sufrido anteriores decepciones, el miedo a avanzar en un terreno unitario hasta ahora desconocido, la tendencia a dejarse llevar por la inercia del “voto útil”, etc. Pero ha llegado el tiempo de comenzar a pasar a la ofensiva, si queremos que el campo popular deje de una vez la posición defensiva y lastimera, para comenzar a coger en sus propias manos, la defensa de sus intereses colectivos.

Nuestra propuesta va más allá de la preparación de las próximas elecciones municipales y autonómicas. Sabemos que  puede haber fuerzas  que por imperativos de diverso tipo  no estén en condiciones de participar en una propuesta electoral unitaria, pero que sí coinciden en la necesidad de dar vida a un amplio movimiento político y social que agrupe a los ciudadanos conscientes que estén dispuestos a trabajar por el advenimiento de una III República española, democrática, popular y federal, cualquiera que sea su adscripción partidaria.

Es necesario coordinar a las plataformas y gentes que nos impliquemos en la tarea, para intercambiar experiencias de trabajo, compartir proyectos concretos, extender propuestas y reforzar la unidad y la solidaridad colectivas. Por eso proponemos reforzar una Coordinadora Municipal Republicana que se constituya como foro permanente de debate, coordinación y fomento de la unidad.

No cabe esperar más: el ambiente político se deteriora a marchas forzadas, la derecha más extrema  recupera protagonismo, la clase política intenta que se imponga  la desidia, el acomodamiento y la conformidad con un régimen lastrado por la falta de ruptura democrática con el franquismo; sin embargo,  millones de ciudadanos han demostrado en ocasiones recientes estar dispuestos a pelear por el progreso, a no dejarse arrastrar por el desinterés y defender los derechos de la mayoría. Esta pelea nos afecta a todos y tiene los colores del futuro; esa pelea nos necesita a todos y tiene los colores de la República.

Si estáis interesados en nuestra propuesta, os invitamos a poneros en contacto con nosotros.

Plataforma de Ciudadanos por la República

contacto@ciudadanosporlarepublica.info
http://www. ciudadanosporlarepublica.info
http://www.republicanos.info

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