EL GOBIERNO NO PAGARÁ LAS EXHUMACIONES DE LA GUERRA CIVIL. El PSOE une su voto al PP y a CiU para rechazar un avance en la Ley de la Memoria Histórica. (Diario Público – En portada de su ejemplar nº 529 del jueves, 12 de Marzo de 2009)
Casi no puedo creerlo; aunque llueva sobre mojado, casi no puedo creerlo: al cabo de setenta y dos años, cuando la generación de los asesinados y de los asesinos casi ha desaparecido y la siguiente entra en la senectud y empieza a morirse, la mayoría de las 150.000 víctimas del franquismo por ser leales al Estado legítimo de la II República sigue sin dignidad, arrojada como un montón de perros por barrancos, cunetas y fosas comunes tal como lo dispusieron sus asesinos.

Y ante una situación así, que configura a España como un país enfermo, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, tras el artero y falaz amago populista de su ley de memoria histórica, tan mediocre y falso como es la mayor parte de su política, vota con los herederos del franquismo en contra no ya del enjuiciamiento de los asesinos, desbaratado por la acción de la fiscalía del Estado contra el auto de Garzón, no ya contra la efectiva anulación, con todas sus consecuencias, de los consejos de guerra de Franco, que amañaban una ficción de condena contra las víctimas, ya descartada durante el desarrollo de la citada ley, vota con los herederos del franquismo contra una mera asignación de fondos para cubrir las exhumaciones. Esta situación parece no ser, para los legisladores del PSOE, del PP ni de CiU, un asunto de responsabilidad del Estado, sino más bien algo concerniente en exclusiva al ámbito privado de los familiares de las víctimas.

Fue patético. El ponente de la iniciativa en el Senado ante el hostil talante de los senadores apeló a su sentido de la “misericordia”, a su compasión ante el miserable. “Las obras de misericordia son catorce”, rezaba el catecismo de Ripalda; y de entre ellas cabe recordar la de “enterrar a los muertos”; no a mis muertos ni a tus muertos: a los muertos. Hasta aquí llegó la justa misericordia del buen Pere Sampol.

Pero el Senado del Partido Socialista Obrero Español, del Partido Popular y de Convergencia i Unió suscribió por abrumadora mayoría (233 votos frente a 11) la opción infame:

El que quiera Dignidad (Memoria) Histórica que se la pague

Nada importa que la dignidad de esos muertos sea la dignidad de todos, una parte pendiente, irredenta de la triste Historia de España sin cuya solución éste será siempre un país inauténtico, con 150.000 cadáveres por los armarios o las cunetas, con uno de los mejores poetas de la lengua castellana, de guardia en su barranco, como una herida viva en ese hondo Sur, cuya abyecta burguesía no lo merece; nada importa que la matanza afectase mayoritariamente a la pobre gente, la menos capacitada económicamente para abordar por sus medios, sin coordinación, tan enorme empresa; nada importa que esos asesinados lo fueran por haber defendido la legalidad democrática de su época, que, de haber sucedido su muerte en la otra Europa, la vencedora del fascismo, sus nombres hubieran llenado honoríficos Memoriales y figurado en honrosísimas Estelas funerarias; nada importa que por el contrario, los otros muertos, los del bando de los generales del crimen, lleven, sufragados por el Estado, con dinero de los impuestos de todos, setenta años de honor por plazas públicas, iglesias y santorales católicos. Nada importa: los sedicentes herederos del honorable Pablo Iglesias unen sus votos con los del partido de Fraga Iribarne para afrentar una vez más a tantos muertos, a tantas familias históricamente preteridas.

Sr. Zapatero: “El hacer las cosas bien importa más que el hacerlas”, dijo otro gran poeta que murió tristemente en su exilio hace setenta años, y que por los pelos no sufrió la suerte del otro, que, de haberla sufrido, sin duda sería, aún, otro más en alguna cuneta. No nos venda otra vez más burras cojas. No nos saque de Irak para meternos en Afganistán; no nos proponga una Memoria Histórica que venga a dar en tales afrentas históricas. Conténtese con el papel de presidente mediocre que tiene acreditado, no intente perdurar como el infame albacea de los verdugos: el que procura que las víctimas continúen dónde y cómo dispuso la voluntad de sus ejecutores.

Madrid, jueves, 12 de marzo de 2009

Fuente: Reflexiones de Francisco Redondo

comentarios
  1. el pipo dice:

    estoy indignado por este asalto a los minimos derechos humanos de los represaliados por la dictadura fascista.
    pero lo mas tragico de ello es que este asalto lo protagonicen los que se dicen herederos de esos represaliados.Reconocimiento a todos los muertos por la libertad.

    REPUBLICA LAICA YA.

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